
parece que todo está igual pero algo ha cambiado, algo se queda en el aire y nos ha interpretado, tal vez las pequeñas palabras de un libro cerrado, o es sólo el aliento del mar, como un pétalo blanco...
Astro es una banda chilena, conformada en 2008 por Andrés Nusser, Octavio Cavieres, Daniel Varas y Nicolás Arancibia. En opinión de National Public Radio, «cuando tu cerebro está en llamas tras escuchar a la contraparte más politizada de la música chilena, Ana Tijoux, escuchar a Astro es como estar de vacaciones.»
De su primer álbum de estudio, «Astro» (2011), su segundo single, «Colombo».
Algunas cosas sólo suceden una vez. Afortunada o lamentablemente. Que Roberta Sá haya conseguido realizar esta versión de "Lavoura" en su cd debut, no solamente me parece algo afortunado, sino maravilloso. Y si esta versión tiene, además, la complicidad de Ney Matogrosso, la maravilla se convierte en magia.
Los ochenta comenzaron de abajo, como murmullo de quenas y guitarras tristes. No había nada que celebrar en esa escena de crímenes y torturas. No había nada que festejar bajo la pista iluminada del show pinochetero de Don Francisco. Era un país agrio, amordazado y tímido, que veía en la pantalla al acartonado Maluenda vitoreando a sus fuerzas armadas en el show de la una. El viejo hipócrita Maluenda, animador de la cueca uniformada.
De niño mi pasión por la radiofonía se traducía en escuchar hasta altas horas de la noche cualquier emisora internacional que se pudiera captar con un receptor de la marca Sanyo que tenía mi padre. Era pequeñito, de transistores, no como el Grundig de tubos, grande, que había en casa de mi amigo Andrés. Funcionaba con baterías, pero mi papá había conseguido enchufarlo a un transformador que era un cubo de tres caras verdes y tres blancas que decía "4,5V". No tenía más bandas que SW y AM y tampoco tenía antena, así que él le enganchaba un alambre y lo ubicaba cerca de una ventana hasta ubicar el programa "Escucha, Chile" en Radio Moscú, emisión nocturna de la resistencia chilena contra Pinochet.
Castellers a 12.000 km de Catalunya. Una tradició catalana travessa l'Atlàntic per convertir-se en un argument contra la marginació, carregat de valors positius. Els castells humans a Catalunya tenen 250 anys, i avui s'han convertit en un esport tradicional i una de les referències més vives de l'anomenada cultura popular. Però fins ara no havien viscut un fenomen d'internacionalització com el que s'està començant a produir.
Eh rica o sea yo la encuentro rica/ y lah minah d'estación central/ se dan guelta con envidia por la calle/ con ella lo paso mortal/ Y yo voy con mi camisa abierta/ mi pecho shileno voy mostrando al sol/ y en mi mano empuño yo el alivio luego de un año/ de chicha y rocanrrol
Eh rica o sea yo la encuentro rica/ y me la voy a masacrámela/ con besoh chuponeh y mordihcoh/ me la voy a perjudicamela
Te hallé como una lágrima en un libro olvidado/ Con tu nombre sensible desde antes en mi pecho/ Tu nombre hecho del ruido de palomas que se vuelan/ Traes en ti el recuerdo de otras vidas más altas/ De un Dios encontrado en alguna parte/ Y al fondo de ti misma recuerdas que eras tú/ El pájaro de antaño en la clave del poeta
Isolda, Isolda, yo sigo mi destino.
¿En dónde has escondido el oasis que me habías prometido tantas veces?
La luz se cansó de andar.
¿A dónde lleva, dime, esa escalera que sale de tus ojos y se pierde en el aire?
¿Sabes tú que mi destino es andar? ¿Conoces la vanidad del explorador y el fantasma de la aventura?